Tanto si estás comenzando a entrenar tal y como si ya eres un habitual de los gimnasios esta lista de rutinas de gimnasio te ayudará a encontrar el adiestramiento adecuado para ti y tu objetivo. Antes de iniciar, y como siempre y en toda circunstancia antes de que vayas a realizar ejercicios a intervalos de alta intensidad, calienta lo bastante y no empieces de forma directa con el HIIT Una vez has terminado tu calentamiento, se terminó lo relajado para dar paso a las series de alta intensidad.

El cuerpo de los atletas de alta resistencia, como es el caso de los runners corredores de fondo, produce todo tipo de alcaloides , afines a los opiáceos y derivados del cannabis que se pueden localizar en algunas plantas. Estos compuestos son ciertos responsables de la euforia y el bienestar sicológico que experimentan los runners tras una carrera más menos larga. A ellos se aúnan las dopaminas , compuestos asimismo de orden endógeno y que se liberan cuando experimentamos placer sexual nos enamoramos.

PUENTE UNA PIERNA: Desde la situación de decúbito supino con un pie apoyado y su rodilla flexionada, realizar una extensión de cadera hasta el momento en que se trace una linea recta que une hombros, cadera y rodilla mientras la otra pierna permanece flexionada en el aire.

Al hacer más de veinte minutos de ejercicio aeróbico continuo, el cuerpo produce cortisol, una hormona que provoca catabolismo muscular proteico. En otras palabras, el músculo se empieza a destruir… Y hace que nos sintamos más enclenques. El músculo se vuelve más liso y fibroso, mas sin volumen ni definición.

Cuando resulte posible, las ejercitaciones deben alentar la utilidad del gesto atlético, la acción de correr”. Debemos tener claro que adiestramos movimientos y no únicamente músculos. Y esto implica que cada ejecución, cada ejercicio, ha de estar atento a la potenciación específica de nuestra actividad: correr. Asimismo debemos saber que existen dos géneros de fibras musculares: unas de contracción rápida (son largas, blanquecinas y se fatigan muy rápido) y otras de contracción lenta (son de tamaño pequeño, rojizas debido a su alto contenido de hemoglobina, y… ¡tardan mucho en cansarse!). Queda claro cuáles son las que más interesan a un corredor de larga distancia (las fibras lentas) y son éstas las que debemos ejercitar en el momento en que nos centremos en el trabajo de fuerza. Pero, ¿de qué manera? Muy sencillo: con cargas ligeras (porcentajes del 40 al 60 por ciento del máximo) y realizando más reiteraciones (más de 12, bien guiados por tiempo, treinta segundos por poner un ejemplo).

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