Electrónica

Es obvio que en Reebok algo cambia. El CrossFit para embarazadas es un ejercicio de alto impacto, con lo que está contraindicado. Incluso los adiestradores profesores de Educación Física tienen prohibido entrenar a mujeres embarazadas. Ahora bien, ejercicios como pasear, el senderismo la natación siempre serán posibles en una actitud moderada. En cualquier caso, depende de la semana de gestación, de los posibles riesgos y de la capacidad física de la madre, por lo que conviene siempre y en todo momento consultar con un médico.

El ‘foam rolling’ se basa en masajear los diferentes músculos del cuerpo rodando sobre el propio rodillo, ayudándonos del peso de nuestro cuerpo para calmar las zonas cargadas, facilitando el flujo de sangre y oxígeno y dando como resultado una aceleración de la restauración muscular.

No importa si estás en plena iniciación en el ‘running’ si llevas años corriendo, puesto que no hay una combinación perfecta en cuanto a ropa de correr y zapatillas. Sin embargo, sí podemos seguir ciertas pautas para ir completando y complementando nuestro armario de equipamiento deportivo amoldado que, con la experiencia, nos va a hacer sentir más cómodos mientras hacemos lo que más nos gusta: correr.

A los atletas les interesará saber que la maca no solo reduce los síntomas de fatiga, sino asimismo, aumenta la masa muscular, sin la necesidad del uso de esteroides. Como complemento nutricional, la maca contiene la más alta concentración de calcio que cualquier otra planta de su género.

A la hora de adquirir unas zapatillas para correr, debemos tener en consideración otros factores esenciales, como nuestro peso, las distancias que recorremos y el género de superficie en el que corremos (tartán, asfalto, tierra…). Llámanos al noventa y seis quinientos cincuenta y seis 44 71 de L-V de nueve-14 y de dieciseis-19:30. ¡Te las resolveremos!

Por tales razones, no se pueden hacer recomendaciones con los ojos cerrados: la elección de unas zapatillas para correr está sosten a una serie de condiciones, como las características del propio corredor y el empleo que se les vaya a dar. Amortiguación, tipo de terreno por el que se marchan a usar, nivel de técnica del corredor, flexibilidad, ritmos, ligereza… aun en el momento en que una zapatilla cumpla al 100 por cien todos los requerimientos de un ‘runner’, es posible que finalmente no le vaya bien. Sí, es muy complicado atinar a la primera, pero la mejor forma de acercarnos es dejarnos asesorar por profesionales y, de ser posible, probar físicamente las zapatillas en tiendas especializadas.