Go Pedometer Ofrece Datos Sobre Ejercicios Sin GPS

Salir a correr con música es un ritual para muchos runners. Para comenzar, las sesiones deben organizarse un par de veces a la semana, en días no sucesivos. Cuando sienta que el esfuerzo de los adiestramientos reduce, es recomendable subir a 3 sesiones semanales, preservando el día de descanso entre cada una de ellas. Gradualmente, se podrá ir aumentando las sesiones hasta cuatro veces a la semana, en función a un par de días de práctica consecutivos, por uno de descanso. Es preferible que exactamente las mismas sesiones cada día se fragmenten en dos series, y que no se realicen de manera corrida.

Para las mujeres que practican running, un sostén deportivo es algo esencial. Puede ser muy incómodo, e incluso doloroso, llevar un sostén para correr que no se ajuste bien. Los sujetadores de modelo recto con tirantes no son nada prácticos para hacer deporte en general. En algunos casos, ésto llega a producir rozaduras muy molestas. Un buen sostén deportivo cuenta con un contorno y tirantes anchos, y está hecho de un material blando y suave. Acá recomendamos ropa funcional de secado veloz.

Los pulsómetros para outdoor ya incorporan sofisticadas funciones de GPS que te van a ser realmente útiles para descargar los tracks que has efectuado, interpretarlos y poder compartirlo en las redes. No son substituto del mapa tradicional, mas asisten a proyectar tus salidas con datos extra relativos a tu frecuencia cardiaca, presión barométrica, etcétera

Existen términos técnicos que se utilizan en este deporte. El juego doble, por poner un ejemplo, es cuando un defensa consigue dos salidas consecutivas. El término error”, en el softball, se aplica cuando la defensa no controla una bola lanzada, permitiendo al corredor, llegar a su meta.

De igual forma, la actividad deportiva reduce la tensión, con lo que todo el organismo sale beneficiado, fortaleciendo así todos y cada uno de los músculos y asimismo los que se hacen cargo de completar y vaciar de aire los pulmones, haciendo que en todos y cada respiración podamos tomar más aire con menos gasto energético.

Resulta que tu pie y tu cuerpo estaban adaptados a la manera y a la pisada desde tus antiguas zapatillas. El hecho de empezar con unas zapatillas nuevas les supone tener que amoldarse a otras peculiaridades de forma, amortiguación y demás a las que tu cuerpo responde quejándose. Es algo como cuando estrenas zapatos y terminas el día con alguna ampolla rozadura. La diferencia es que al correr, el impacto que recibes en todos y cada zancada es equivalente a unas tres veces el peso de tu cuerpo con lo que también la reacción de tu cuerpo en este proceso de adaptación es muy normal que sea mayor.

La absorción de los impactos no se queda en tu talón y en la mediasuela de tu zapatilla, sino se propaga por rodilla, cadera, columna vertebral y los desequilibrios musculares que pueden aparecer por causa de una mala pisada habrá que multiplicarlos por miles en un solo entrenamiento. Busca que tu plantilla pueda amoldarse bien, poniéndola y quitándola con sencillez en la zapatilla que pruebes. Es posible que aun haga variar en alguna talla la zapatilla. Si tienes una pisada neutra, lo tienes más fácil, y si no, las opciones se reducen, debiendo buscar modelos con control de pronación.